domingo, 3 de mayo de 2009

El Niño Pez ( Y el niño torero)

Me tenía que haber quedado con los niños viendo Kung Fu Panda. Según iba viendo aparecer en la pantalla logotipos de instituciones que habían subvencionado la película, me iba temiendo lo peor. Y no es que haya sido horrible (de hecho he aguantado hasta el final) pero tampoco aportaba nada. Los de al lado se hacían cariñitos, pero era esa una solución que no estaba a mi alcance.

Y además, de nuevo esta semana estoy sin nada interesante que decir. Bueno en realidad eso no es verdad, sino que todo lo interesante que tengo que decir –que es mucho, puedo asegurarlo- no lo puedo decir aquí. Ni de lo personal, ni de lo profesional, ni de lo familiar. ¿Y entonces? No, no voy a empezar con las reflexiones absurdas de la semana pasada.

A grandes males, grandes remedios. Sin prolegómenos, sin anestesia: ahí van mis fotos de torero. Si esto no levanta el blog es que nada puede hacerlo.

Son de Deba, del día del niño, yo debía de tener 11 o 12 años. La vaquilla es más grande de lo que parece, y mi faena fue recordada en el pueblo durante bastantes años, ya siendo mayorcito aún había gente que por la calle me llamaba “maestro”. No fue mérito mío, todo lo que sé me lo enseñó “El Tinto”, un torero local que me temo que no debía su apodo a los trofeos sino a las copas.

Además hoy ha sido un día duro, A me ha acusado de solucionar todos los menús añadiendo un huevo frito. Y eso no puede dejar indiferente a nadie, menos a mí.

Pero el fin de semana ha sido precioso. Creo que es la tercera vez que llega la primavera este año, aunque en esta ocasión lo que ha llegado casi es el verano. El viernes monté a caballo con IS para inspeccionar los terrenos del futuro Golf Siete Picos; hoy con R, que hace tiempo que no se venía pero que con tal de hacer algo distinto a sus hermanos es capaz de cualquier cosa. Y ayer yo solo con los perros, un paseo precioso por el pinar.

Cada vez soy más consciente del lujo que supone tener dos caballos en casa y poder dar estos paseos por estos sitios.

No hay una sola vez que haya pasado por esta pradera que no haya hecho una foto. Sé que es una bobada, pero no consigo dejar de hacerlo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡¡OLEEEEEEEEE¡¡

Betoman dijo...

dos orejas y rabo para el blog!!!